Leer este artículo te puede ayudar a salvar una vida. Quizás la de una amigo o un familiar.
El objetivo principal de la RCP (Resucitación CardioPulmonar) es la oxigenación de los órganos vitales ante una detención súbita de las funciones cardíacas de una persona, sea por el motivo que sea.
Los estándares en resucitación cardiopulmonar consensuados por la ILCOR (International Liaison Committee on Resuscitation) en Octubre de 2010 siguen recomendando la secuencia de 30 compresiones por cada dos insuflaciones de aire a los pulmones. Sin embargo, ya para la última convención, se barajaba la posibilidad, basada en resultados obtenidos de varios estudios, de priorizar las compresiones torácicas a las ventilaciones pulmonares por insuflación.

El motivo de la anterior prepuesta se basa en la evidencia de que cuando el corazón está funcionando correctamente (late con normalidad) se mantiene una presión de perfusión coronaria adecuada, que favorece el flujo sanguíneo. Ante una parada cardíaca ésta presión de perfusión coronaria cae en picado y el rescatador debe tratar de, mediante las compresiones torácicas, restablecer la presión de perfusión coronaria para reactivar el flujo sanguíneo.
Ello se consigue mediante compresiones de un tercio de la caja torácica, en el centro del pecho, a una velocidad media de cien compresiones por minuto.
Al detener las compresiones para realizar las insuflaciones correspondientes a la serie de 30:2, la presión de perfusión coronaria disminuye rápidamente, y el flujo sanguíneo se ralentiza hasta detenerse. Para cuando el rescatador reinicia las compresiones, el tiempo hasta conseguir nuevamente una presión de perfusión coronaria más o menos correcta es demasiado largo. Así, para cuando logramos que dicha presión vuelva a ser la adecuada, prácticamente debemos parar para volver a insuflar aire a los pulmones.
Por ello, la AHA (American Heart Association) ha iniciado recientemente una campaña que ha denominado "RCP sólo con las manos" en la que pretende instruir al ciudadano, en menos de dos minutos, para que ante una parada cardiaca se proceda de inmediato a llamar al servicio de emergencias médicas, cuyo número de teléfono gratuito es el 112 en toda Europa, y acto seguido proceder a las compresiones torácicas ininterrumpidas hasta que lleguen los servicios médicos.
La consigna es:
- Llamar al 112
- Presionar fuerte y rápido en el centro del pecho hasta la colocación de un DESA (Desfibrilador Externo SemiAutomático) o hasta que se haga cargo el Servicio de Emergencias Médicas.
Para ello, propone hacer las compresiones al compás de la canción "Stayin' Alive" de los Bee Gees o en su defecto, al compás de "Macarena" de Los del Río.
